ROCK EN ASCENSO

Rock en Ascenso es un blog destinado a las bandas que recién están empezando y que quieren jugar en primera. Será un espacio para que los seguidores puedan revivir recitales que hayan dado sus bandas. Podrán enviar fotos, dibujos, cuentos y todo aquello que quieran que se publique de su banda.

14.5.06

A 2 años de su muerte...

Nunca lo vi. Nunca lo tuve enfrente. Nunca fui a su recital. Pero lo empecé a conocer cuando Eli me dijo: “Él quería que lo recordemos cantando por eso igual hicimos el show”. Y los ojos se le llenaron de lágrimas. Y sentí tanta emoción dentro mío como si lo hubiera conocido de toda la vida. A 2 años de su muerte, Los Gardelitos siguen haciendo recitales y recordando a Korneta como él quería. Ese jueves 13 de mayo de 2004 fue para el ambiente del rock un puñal por la espalda. Pity le dedicaba “Cobarde para amar” en el recital de Intoxicados. Eli y Bruno tomaban la decisión de seguir con la banda. La familia gardeliana se preparaba para un funeral extraño. Extraño porque estaban despidiendo a alguien a quien iban a recordar por siempre. A ese tipo, que con su barba blanca y su traje, le daba lo mismo tocar en Cemento o en Ciudad Oculta. En la villa lo recuerdan con anécdotas y con pintadas en las paredes. La persona que hoy organiza el festival nunca se va a olvidar del instante en que Korneta se emocionó cuando su hijo trajo una buena nota en su cuaderno escolar. “Era un tipo simple. Un excelente tipo”, lo definió bajando la mirada como recordando más anécdotas que quedarán en su corazón. ¿Todavía quedará el calorcito de la fogata que armaron los seguidores de la banda en frente de la sala velatoria del Bajo Flores? ¿Todavía quedará encendida esa sensación de incertidumbre de los seguidores que fueron a escuchar los temas que había escrito Korneta pero sin su presencia? Lo que sí estoy segura es que quedan las ganas de gritar: Korneta no murió, Korneta sigue vivo, Korneta es puro rock ‘n roll. Gracias Gardeles por seguir dando esa música que alguna vez imaginó Korneta cuando yo ni siquiera había nacido y por seguir pensando en tocar sólo para llenar el alma y no para llenar bolsillos. Mariana Irouléguy